En busca de un propósito compartido

En la realidad en que vivimos, es fácil perderse en el momento, rodeados de estímulos que requieren nuestra atención inmediata. Pero, ¿nos tomamos el tiempo para pensar hacia dónde vamos? O mejor aún, ¿hacia dónde queremos ir?

Para empezar a hallar respuestas a estas preguntas debemos primero conocer dónde estamos, entender cuál es la realidad que nos rodea y de qué manera nos afecta. Sumergidos en un mar de información, debemos aceptar el desafío de revelar nuestras realidades sesgadas.

Sin embargo, entender el contexto no es suficiente si no logramos examinar nuestra propia realidad desde una perspectiva más cercana. Resulta indispensable conocernos a nosotros mismos. Desarmar nuestra identidad, para discriminar lo esencial de lo descartable, entender por qué elegimos ciertos caminos e incluso explorar aquellos que podrían llevarnos hacia la felicidad.

Finalmente, es preciso encontrar la forma de construir nuestro futuro. Tomando a los individuos como principal inspiración, el diseño empático nos permitirá cuestionar los pilares de nuestra sociedad. Mediante el rediseño de lo que suponemos incambiable, podemos crear un futuro a medida que nos permita generar un verdadero propósito compartido.

Subtemas

Los siguientes textos profundizan las ideas principales de cada subtema de esta edición.

Realidades sesgadas

Realidades sesgadas

El diagnóstico de nuestra realidad: a lo que nos enfrentamos

Vivimos en un tiempo inédito de nuestra historia, estamos inmersos en información y sin embargo no podemos afirmar que hemos adquirido mayor conocimiento sobre nuestra realidad. En un mundo lleno de datos, ¿cuánto se transforma en conocimiento verdadero? ¿Cómo reconocemos la verdad en una sobrecarga de información, de infinitas fuentes y sin ninguna autoridad de control? Por otro lado, en muchos casos, el problema no es sólo la falta de conocimiento, sino de su distribución. En la era de la información, la verdad se ha vuelto un concepto escurridizo.

CONCEPTOS ERRÓNEOS A NIVEL MACRO - ¿Vivimos en un mundo mejor o peor del que creemos?

En la era de Big Data, contrariamente a lo que se podría esperar, explorar nuestra realidad no es tarea fácil. Algunos podrían incluso argumentar que se ha vuelto más complejo a lo largo del tiempo. ¿Están las condiciones de vida globales empeorando o mejorando? Es fácil pensar que todo está peor. Solo tienes que mirar las noticias. Guerra, enfermedades, pobreza, desigualdad, injusticia. Sin embargo, el número absoluto de muertes por conflictos bélicos está en descenso desde 19461 y en 2015 la mortalidad infantil estaba en 4.3%, una vez más bajando desde los 1800s2. Se pueden encontrar estadísticas similares para muchos otros indicadores importantes. La realidad definitivamente no es tan simple. Estamos llenos de conceptos erróneos sobre el mundo en el que vivimos. Tal vez la mejor pregunta es entonces; ¿cómo entendemos nuestra realidad a nivel macro? ¿Está nuestro conocimiento basado en datos o solo en creencias engañosas?
Investigar y encontrar estadísticas esperanzadoras y señales de progreso global no debería darnos razones para estar satisfechos. Todavía tenemos mucho trabajo para hacer, pero es imposible cambiar nuestra realidad si permanecemos ignorantes. ¿Cómo podemos mejorar la situación actual si no conocemos qué es lo que se necesita mejorar? Aún más, muchas veces no se trata de desarrollar una nueva solución a un problema, sino de encontrar y adaptar una que ya se está implementado. Académicos como Hans y Ola Rosling3 con proyectos como Gapminder4 están tratando de cambiar la percepción del público sobre nuestro mundo, ¿qué podemos hacer nosotros como individuos para desarrollar una visión global basada en hechos, y ayudar a otros a hacer lo mismo?

IMPACTO DE LAS REDES SOCIALES - ¿Cómo superar nuestro aislamiento auto-impuesto?

Las redes sociales se han convertido en una forma nueva de descubrir qué está pasando en nuestra comunidad y más allá en el día a día. Sin embargo, ¿están conectando a personas diferentes? ¿Estamos creando un espacio para la discusión? En los últimos años las redes sociales se han asociado a “cámaras de eco” o el sesgo de confirmación y se reconoce esto como un fenómeno unido a nuestro uso de Internet. Esto es aún más preocupante dado que, si bien las personas de entre 18 y 24 han estado usando Internet como principal medio de noticias por muchos años, ahora especifican a las redes sociales como su primera fuente.5
“Fake news”6 y “post-verdad”7 son palabras infaltables en la mayoría de los resúmenes del año 2016 y probablemente estos conceptos seguirán ganando terreno en 2017. El anonimato auspiciado por el uso actual de Internet significa que no hay consecuencias para alguien que crea o difunde un reporte falso. En el medio de un clima de desconfianza, esto es más inquietante cuando organizaciones o incluso gobiernos tienen la habilidad de influenciar a la población de manera fraudulenta. ¿Cuál es el verdadero impacto de las redes sociales en nuestra realidad actual? Independientemente de la respuesta, no es un problema inherente de las redes sociales, sino de nuestra manera de usarlas.
La imparcialidad nunca ha sido una fortaleza del ser humano y estas nuevas herramientas nos han dado mejores maneras de rodearnos de nuestras propias perspectivas y aislarnos de aquellos que difieren, alejándonos de una visión integral de lo que está sucediendo a nuestro alrededor. ¿Cómo podemos aprovechar el poder de las redes sociales para unirnos en vez de dividirnos? ¿Cómo vamos a lidiar con estos temas en el futuro?

APROVECHANDO EL PODER DE LA INFORMACIÓN - ¿Qué podemos hacer para usar las herramientas que tenemos disponibles en su máximo potencial?

“Si queremos hacer frente a los desafíos mundiales, desde combatir el cambio climático, la pobreza y la enfermedad hasta defender la igualdad de género, una mejor educación para todos y los derechos humanos, debemos compartir información, facilitar el diálogo y actuar.” - Michael Moller8
Todos estos desafíos no deben desalentarnos de las increíbles posibilidades que las nuevas tecnologías de la comunicación nos brindan. Internet continúa siendo una de las herramientas más poderosas disponible para nosotros. Más del 46% de la población mundial fue usuario activo en el 20169. Aún queda mucho camino por recorrer antes de que todos tengan acceso a Internet, pero se puede hacer mucho con lo que ya se ha logrado. Iniciativas como Geneva Apps10 están tratando de recolectar una gran cantidad de datos disponibles para dar a líderes y agentes del cambio el conocimiento necesario para mejorar nuestra realidad. Pero, ¿cómo pueden acceder y aprovechar estas herramientas ciudadanos comunes?
Llevar la información y el conocimiento adecuado al lugar y momento indicado podría literalmente salvar vidas. El acceso a información médica fehaciente o a reportes en vivo de desastres naturales o conflictos armados podría dar oportunidades a los más vulnerables, impensables antes de Internet. Pero como cualquier herramienta poderosa, es una espada de doble filo. En Internet, el consejo de un médico tiene la misma apariencia que el de un vecino, sin la bata blanca para distinguirlos. ¿Cómo podemos obtener altos niveles de precisión y seguridad sin limitar la libertad de expresión y la pluralidad de voces?
En la solución de estos problemas está la clave para entender el mundo en el que vivimos, libres de ideas erróneas. Resultará imposible cambiar nuestra realidad si no salimos de las Realidades sesgadas en las que nosotros mismos nos hemos encerrado.
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Desarmando la identidad

Desarmando la identidad

El inventario que importa: Nosotros, los verdaderos recursos que tenemos

Para poder explorar la posibilidad de un proyecto conjunto que trascienda las diferencias inherentes entre las personas, es indispensable que entendamos, cuestionemos e investiguemos nuestras propias motivaciones que nos llevan a hacer las cosas que hacemos y pensar las cosas que pensamos. Cuando hablamos sobre el concepto de identidad podemos relacionarlo con una cantidad enorme de ideas y palabras: Idioma, género, historia, nacionalidad, hogar, profesión, equipo de fútbol, entre otros. Pensamos en identidad como la manera particular y única en la que cada persona apropia la cultura que la rodea, sus experiencias, sus lecturas, sus amistades. ¿Qué rol juega el concepto que tenemos de nosotros mismos en nuestra toma de decisiones? ¿Y en la manera que nos relacionamos con el resto de las personas?
Actualmente, la increíble y creciente cantidad de tecnologías de la comunicación y el transporte permiten el movimiento masivo de personalidades, tanto física como virtualmente. Los procesos migratorios permiten el intercambio y el choque directo entre personas con percepciones completamente distintas de la misma realidad. Las redes sociales y los demás medios masivos de comunicación permiten el mismo nivel de colisión de perspectivas, incluso a un ritmo mucho más acelerado. La visibilidad de distintas maneras de entender un mismo fenómeno es ahora más posible que nunca. ¿Cómo reaccionamos a la colisión de perspectivas radicalmente distintas a las propias? ¿Hay algún aspecto de nuestro entendimiento que sea más susceptible al choque que otro? ¿Qué hacemos cuando descubrimos una manera distinta de pensar un mismo fenómeno?

SUPERPOSICIÓN: Nos construimos capa por capa

Es posible entender cada una de nuestras vidas como una incesante cadena de decisiones. Algunas más calculadas que otras, pero cada una disparada por un determinado patrón de pensamiento, único de cada persona. El conjunto de factores que influyen en ese proceso conforma la manera de decidir de cada uno y así su propia identidad.
Amaiya Zafar tiene 16 años y está luchando para poder participar de las olimpiadas de boxeo usando su hijab. Las motivaciones que la llevaron a comprometerse de esta manera en lugar de simplemente aceptar las reglas existentes, incluso si necesitan un cambio, nos hace pensar en cuáles son los factores involucrados en cada una de nuestras decisiones. Si intentamos buscar el motivo por el cual actuamos de determinada manera, es posible que encontremos una serie de causas superpuestas en lugar de un único factor gatillo ¿Qué rol juega nuestra religión en la manera que reaccionamos a los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor? ¿Forma parte de nuestra toma de decisiones? Y si pensamos en nuestro equipo deportivo, ¿podemos hacernos las mismas preguntas? ¿Y con nuestra nacionalidad?
Algunas personas viven la mayor parte de su vida en un mismo lugar, rodeadas por la misma cultura. Otras viven en distintos lugares a lo largo de su vida. De cualquier modo, el concepto de nacionalidad parece ser cada vez más fácil de desafiar. Personas que viajan alrededor del mundo, tradiciones que se entremezclan, lenguas que se combinan, culturas completamente diferentes interconectadas a través de internet. ¿Cuáles son los factores involucrados en la construcción del concepto de nacionalidad? ¿Existe algún tipo de jerarquía u orden de prioridad según el cual se disponen estos aspectos? ¿Cómo influencian todos ellos la manera en la cual entendemos la realidad que nos rodea?
En el mundo hay aproximadamente 7000 idiomas distintos. El 83% de estos idiomas es hablado por tan sólo un 0,2% de la población mundial. Se estima que, en promedio, un idioma muere cada 14 días1. Si fueras el último miembro de tu iglesia o afiliación religiosa ¿qué sentirías? Es necesario entender aquello que nos motiva para involucrarnos en nuestra propia realidad, y entender cuáles son los aspectos a los cuales les otorgamos mayor importancia en tanto nos definen como una persona inigualable e irrepetible.
Desde 2014 Facebook permite seleccionar entre 54 opciones diferentes en cuanto a identificación de género. ¿Cuán calculada es la elección de una forma de identidad por sobre otra? Es posible que de los miles de aspectos que pueden influenciar la manera de entender la realidad de cada persona, algunos no hayan sido siquiera considerados conscientemente por muchos de nosotros ¿Cuánto tiempo de tu vida utilizaste para considerar por qué preferís el rojo más que el amarillo o el fútbol más que el tenis o la medicina antes que la literatura? ¿Algunas elecciones son más importantes que otras? ¿Influyen de la misma manera al momento de entender por qué nos incomoda algo en nuestra vida?

UTILIZAR LA COMPLEJIDAD: Disfruta el desafío

Es posible reducir a una persona o a un grupo de personas a uno solo de todos los aspectos de su identidad para predecir comportamientos, facilitar cálculos sociales e interpretar sus acciones. A qué candidato votará el grupo A, qué producto comprará el grupo B. ¿Existe alguna consecuencia de la simplificación de identidades complejas? ¿Por qué es necesaria? De la misma forma, pueden existir otras prácticas utilizadas por las personas para manejarse en la esfera social, política o económica en tanto parecen facilitar su relación con el resto de las personas. La necesidad de saber la nacionalidad de nuestro interlocutor, el impulso de preguntar el género de un recién nacido, o incluso preguntas tan simples como: “Y vos ¿a qué te dedicas?”. ¿Es posible que alguna de las maneras en las que nos relacionamos y pensamos en el otro sean obsoletas el día de hoy? ¿Es posible definir una especie de tradicionalismo en las prácticas sociales que deba ser superado? Tenemos una urgente necesidad de buscar definiciones que permitan enmarcar y mantener una estructura rígida que organice la sociedad en su conjunto. Sin embargo, un análisis basado en espectros en lugar de polos puede ser aún más certero. Podemos dejar de ver la complejidad como un acertijo que debe ser resuelto y entenderla como una fuente inagotable de soluciones.
En definitiva, podemos pensar a cada quien como un rompecabezas de dimensiones titánicas con miles de piezas diferentes. Entonces, vale la pena que nos preguntemos: ¿Son todas indispensables? ¿Conocemos cada una de las piezas que dan forma a la manera en la que vivimos en el mundo? Reconocer la naturaleza compleja de nuestras motivaciones y convicciones podría ayudarnos a desafiar aquellos conceptos que frenan el progreso y evitan la cooperación. Conceptos en los que nuestra sociedad se encuentra inmersa. ¿Es posible crear herramientas que faciliten la existencia de un proyecto global a partir del autodescubrimiento?
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Diseño empático

Diseño empático

La herramienta para formar nuestro futuro

¿Cómo podemos diseñar algo para alguien que no conocemos? ¿Cómo sabemos qué es realmente lo que necesita esa persona? Desde un producto de uso cotidiano hasta el funcionamiento de una ciudad moderna, el diseño empático tiene como fin la creación del diseño óptimo que cumpla con las verdaderas necesidades del usuario. Pero, ¿puede este concepto extrapolarse del ambiente empresarial hacia el día a día de nuestras vidas? Mejores métodos de educación, ambientes laborales diferentes e innovadores, o incluso herramientas gubernamentales más representativas que fomenten la inclusión. Creemos que este concepto es la puerta de entrada hacia una nueva manera de pensar y crear, una manera disruptiva de concebir el diseño. Al tomar al portador final como principal fuente de inspiración y creatividad, cambiamos las reglas del juego.

SUSTENTABILIDAD: Arquitectura, fuentes de energía y más

Esta forma de encarar el diseño puede llegar a tocar todo aspecto de nuestras vidas e incluso ayudar a aquellos que más lo necesitan a tener una mejor calidad de vida. Simplemente tenemos que dejar de diseñar para premios y menciones1, comenzar a diseñar para las personas, para aquellas que realmente lo necesitan y para las futuras poblaciones. Comenzar a diseñar con el fin de ayudar a futuras generaciones, creando arquitectura sustentable, implementando energías renovables2, diseñando mejores sistemas de desechos. No existe límite.

SALUD: Innovación en medicina

El diseño empático combinado con tecnología innovadora y mentes brillantes, puede alcanzar cualquier disciplina, incluso la medicina. ¿Pueden imaginarse la habilidad de imprimir un órgano en el momento que lo necesiten a partir de sus propias células? En los Estados Unidos, la lista nacional de espera de donantes crece por 300 personas cada mes y las probabilidades de siquiera encontrar uno que coincida correctamente son bajas. La impresión 3D de órganos podría resolver este problema de oferta y demanda, salvando millones de vidas. De pronto, bioingenieros pueden construir esculturas vivientes con impresoras 3D. Esta tecnología podría resultar invaluable para escuelas de medicina y centros de investigación, al imprimir órganos con tumores en los cuales practicar e investigar, comprobar cómo el cuerpo humano responde a ciertas drogas en tiempo real y demás.
Por otro lado, científicos están pensando en la impresión de órganos biónicos, es decir, imprimir partes del cuerpo que no solo cumplen su función básica, sino que también exceden las habilidades humanas. En la actualidad, existen extremidades biónicas3, las cuales cambiaron las vidas de muchos individuos que sufrieron la pérdida de distintas partes del cuerpo debido a accidentes o guerras.
Sin embargo, surgen los interrogantes, ¿dónde ponemos el límite? ¿Dónde marcamos la línea al extender la vida humana? A medida que la medicina avanza e incorpora partes electrónicas a nuestros cuerpos, debemos comenzar a analizar la ética detrás de todo esto. Pueden surgir preocupaciones morales con respecto al uso de dispositivos biónicos para guerras o atentados. Además, si personas con recursos suficientes comienzan a reemplazar órganos sanos por biónicos, entonces aquellas sin acceso a estas tecnologías tendrán dificultades al competir con ellos. ¿Será el estatus económico el determinante en decidir quién será merecedor de evolucionar?

HUMANITARIO: Apps, productos y más

Vivimos en un mundo de constantes cambios, avance tecnológico vertiginoso e ininterrumpida comunicación. Entonces, ¿podríamos utilizar estos factores para nuestro beneficio, con el fin de ayudar a personas que lo necesiten? A través del diseño, con una mirada empática y un propósito solidario realmente podríamos marcar un cambio. ¿Se imaginan tener la capacidad de mejorar radicalmente una vida tan solo con un toque de su celular? Estudios demuestran que en promedio tocamos nuestros celulares alrededor de 2600 veces 4. Entonces, ¿por qué no utilizamos esta tarea diaria para un bien mayor?
Existen distintas aplicaciones que ya lo hacen. Por ejemplo, ayudar a que las personas sin hogar puedan contactar a sus familiares5, tener una lista en el celular de lo que realmente necesitan para alcanzar una mejor calidad de vida6 o incluso ayudar a una persona ciega a leer a través de una aplicación7. Pero no suelen existir muchos ejemplos de este tipo o son difíciles de encontrar. ¿Estamos tan acostumbrados a utilizar la tecnología de una forma superficial y materialista que nos encontramos ciegos a su gran potencial humanitario?

SISTEMAS: Política, educación y culturas corporativas

Podemos incluso enfocarnos en la raíz de todo esto y cuestionar el sistema. Cuestionar cómo nos conectamos con las personas en el poder, si ellos realmente pueden escuchar nuestras voces y representarnos correctamente. Deberíamos cuestionar nuestro sistema democrático.8
Aunque en muchas ocasiones la tecnología es culpada por la difusión de “fake news” y de crear disrupción social, la tecnología bien diseñada puede llegar a tener el poder para cerrar la brecha entre políticos e individuos de la sociedad. En la última década, menos del 0,01% de las inversiones de Silicon Valley, relacionadas al diseño de tecnología, fueron dirigidas a mejorar la democracia y los sistemas políticos. Entonces, ¿por qué no dejamos Pokemon Go por un segundo e intentamos crear una herramienta para resolver problemas de la vida real? Afortunadamente, existen algunos casos, por ejemplo el de una plataforma colaborativa online para ciudadanos, en la que ellos pueden escribir sugerencias con el fin de ayudar a la administración9. Pero podemos concluir que todavía nos queda mucho que recorrer y mejorar en este ámbito. Sin embargo, ¿deberíamos usar el diseño empático sólo para lo que las personas necesitan o para lo que realmente desean? ¿Existe alguna manera para lograr ambos aspectos?
Sin embargo, la tecnología es solo una de las varias puertas a través de las cuales podemos repensar el sistema, debemos encontrar diferentes maneras con las cuales criticar y actualizar la sociedad en la que vivimos. Sistemas políticos, legales, educacionales y judiciales… estas son todas estructuras complejas las cuales son raramente examinadas y casi nunca cambiadas. Pregúntense a ustedes mismos, ¿por qué gastamos tanto dinero en mantener a una persona en prisión cuando podríamos invertirlo para prevenir que esto suceda en primer lugar?10 Podríamos poner nuestros recursos a un mejor uso si desarrollamos programas educativos o una plataforma colaborativa para crear oportunidades, en lugar de dedicar millones de dólares en mantener personas encerradas.
El diseño empático incluso puede alcanzar a las grandes corporaciones, ayudando a repensar la manera en la que se relacionan con sus empleados, Google es un gran ejemplo de esto. Al reevaluar el sistema burocrático actual e intentar actualizar el modelo, podemos encontrar nuevas maneras de llegar a un ambiente laboral más colaborativo y motivacional.11
Finalmente…
Al ver el diseño a través de la empatía, a través de los ojos de gente real, podemos diseñar y construir nuestro propio futuro.
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*Las opiniones e ideas en estos textos fueron escritas como disparadores para facilitar la redacción del ensayo necesario para aplicar al SABF. No deben tomarse como verdades inobjetables. En caso de estar en desacuerdo con algunos de los puntos, se incita a los aplicantes a que lo comuniquen en sus textos.