¿Cuáles son los temas de la conferencia?
"Diseñados para desear"
Vivimos en un mundo donde lo que deseamos está cada vez más calculado. Algoritmos, datos y estudios sobre nuestro comportamiento moldean lo que vemos, lo que queremos y cómo consumimos, muchas veces apelando a lo emocional más que a lo racional. En un entorno lleno de estímulos y recomendaciones, el deseo no aparece sólo como impulso personal: también puede ser empujado, acelerado o direccionado por sistemas diseñados para captar atención y convertirla en acción.
Este tema invita a mirar ese mecanismo desde adentro: como personas que consumen, pero también como quienes pueden entender cómo se construyen esas experiencias y qué efectos tienen sobre nuestras decisiones. Comprender ese sistema puede devolvernos margen de decisión y responsabilidad, no solo para elegir mejor, sino también para preguntarnos cómo queremos influir cuando nos toca diseñar productos, mensajes o experiencias. ¿Qué cambia cuando dejamos de ser solo consumidores y nos vemos también como intérpretes e incluso diseñadores de las fuerzas que moldean nuestras elecciones?
Subtemas
Los siguientes textos profundizan en las ideas principales de cada uno de los subtemas de esta edición.
Redefiniendo el consumo
El sobreconsumo es un fenómeno caracterizado por el uso excesivo de bienes, recursos y servicios, trayendo consigo efectos perjudiciales sociales, psicológicos y medioambientales. Actualmente las sociedades están experimentando niveles de sobreconsumo sin precedente; sin embargo, el nivel de vida global se encuentra en ascenso. A raíz de esto, inevitablemente surge la pregunta: ¿Debemos cambiar? Y si la respuesta es sí, entonces: ¿Qué debemos cambiar?
En las últimas décadas, muchas iniciativas de cambio han sido puestas en práctica para apaciguar los efectos del sobreconsumo, sean estas en forma de políticas gubernamentales, cambios de perspectiva en torno al consumo, innovación tecnológica o incluso sistemas alternativos de producción. Estas iniciativas de cambio pueden tener gran impacto en la vida de las personas, por lo que resulta crucial detenerse y analizarlas críticamente: ¿Qué tan eficiente es cierta iniciativa? ¿Cuál es la ética detrás de ella? ¿Cuáles serán las repercusiones, positivas y negativas, de dicha iniciativa? ¿Qué tan factible sería integrar estas iniciativas en una industria o comunidad?
Volviendo al inicio: ¿Debemos cambiar? ¿Qué debemos cambiar? La respuesta no es tan simple, pero analizando iniciativas pasadas y actuales, entendiendo casos de fracaso y de éxito, podemos comenzar a mirar hacia el futuro.
La jaula dorada
El consumo digital de hoy se siente cómodo, brillante y lleno de promesas: todo está al alcance, todo es inmediato, todo parece diseñado para aliviarnos. Pero justamente por eso vale preguntarse qué tipo de relación construimos con un mundo que no solo ofrece opciones, sino que aprende de nosotros para mantenernos dentro. ¿Cuándo esa comodidad es un recurso y cuándo se vuelve un reflejo automático que evita el aburrimiento, la incomodidad o el vacío?
“La jaula dorada” no parte de condenar la tecnología ni el consumo, sino de mirar con más atención lo que producen en nosotros. Si la recompensa es constante y la novedad parece inagotable, ¿cómo se reconfiguran nuestras expectativas de conexión y de bienestar? Y si cuando lo que vemos se encuentra cada vez más personalizado, ¿cómo se transforma la manera en la que pensamos y nos vinculamos con los otros?
Si este brillo es también una jaula, ¿qué herramientas personales, sociales y de diseño necesitamos para que lo atractivo no termine decidiendo por nosotros?
Forjando la llave
¿Cómo es que creamos? Crear no implica partir de la nada, sino mirar con atención lo que nos rodea y animarse a redefinirlo. No se trata de magia ni de un talento reservado para unos pocos: es una forma de relacionarse con el mundo. La creación se alimenta de lo que consumimos, pero no de cualquier manera. El consumo pasivo nos vuelve espectadores que aceptan sin cuestionar; el consumo activo, en cambio, nos convierte en arquitectos: interpretamos, desarmamos y volvemos a armar lo que vemos hasta encontrarle un sentido propio.
Pero este proceso no es solo para afuera; crear es también un acto íntimo. En un entorno que nos empuja a desear lo mismo que todos, la creación puede ser una herramienta para construir identidad. Frente a la hoja en blanco surge una pregunta incómoda: ¿Qué tengo yo para ofrecer? ¿Y si fracaso? Ahora bien, si crear es, en esencia, prueba y error, ¿Por qué sentimos que fallar nos descalifica? ¿Qué sería el éxito si lo miráramos con perspectiva? ¿Y si la llave no fuera encajar, sino atrevernos a forjar nuestro propio camino?
Nota: Las opiniones e ideas presentadas en los textos fueron pensadas como motivación para facilitar la redacción de los textos necesarios para aplicar al SABF. No deben ser tomadas como verdad absoluta. En caso de estar en desacuerdo con las ideas presentadas, invitamos a los aplicantes a expresarlo en sus textos.